La provocación de la interdisciplina
Ricardo Rubio

 De la belleza que surge cuando se reúnen el trabajo, la pasión y el talento está la propuesta creativa de Ricardo Rubio. Director, coreógrafo y artista escénico, nacido en la Ciudad de México y cuya trayectoria inicia con esta muestra un espacio de celebración.

Miembro artístico del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2012-2014 del FONCA del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), en la categoría de Coreografía, es egresado del Instituto Mexicano de Flamencología y del Centro de Investigaciones Coreográficas (CICO) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Ha viajado por nueve ocasiones a Madrid, Jerez de la Frontera y Sevilla, España, donde ha perfeccionado su técnica tradicional del baile flamenco. Crea  entonces la Compañía Ricardo Rubio Danza Flamenca.

Rubio tiene en su acervo artístico un distinguido tránsito hacia la interdisciplina que ha enriquecido a través de cursos e intercambios en el extranjero que le han aportado un área formativa poderosa y consolidado una perspectiva, concreta y original, para montajes con una perspectiva desde varios horizontes de comprensión, trasvasados principalmente por la multimedia y la música electrónica. Cambia entonces el nombre de su compañía a Interflamenca Ricardo Rubio: expresiones corporales de movimiento que dialogan con medios electrónicos. Entre las piezas coreográficas y escénicas que se destacan de esta exploración interdisciplinaria están: En lo jondo, el cuerpo donde habitan los sueños, 25 pasos para llegar a un zapato y Geometría molecular de la palabra “Tiempo”, entre otras.

La audacia, la perseverancia, la originalidad, la certeza en el camino, la sinceridad por sobre todas las cosas, el trabajo consistente, la emoción, la creatividad y la hondura existencial tienen en Ricardo Rubio un modelo en el que el arte mexicano busca un nodo de expresión. Lo ha dicho él con sabia elemental: los bailaores y artistas nos engarzamos en un flujo de energía ancestral que se actualiza con el público y cada que proyectamos en el escenario nuestro deseo de persistir en un espacio con sus múltiples posibilidades de verdad que en arte significan luz.

 

Mónica López Velarde Estrada

Crítica de Arte